El adoquinado es una de las opciones más habituales a las que recurrimos para pavimentar los caminos o diferentes accesos a las casas que disponen de jardín. Esto es así porque colocar los adoquines es un trabajo sencillo y que a la vez ofrece un buen resultado.

Pero pese a que hayamos realizado la pavimentación de la manera correcta, el paso del tiempo y las inclemencias meteorológicas pasan factura y es necesario que de manera periódica revisemos los adoquines.

Algo muy habitual que puede suceder al poco tiempo de la pavimentación es la aparición de hierbajos en las juntas. Cuando los vemos aparecer tendemos a arrancarlos pero hemos de saber que la manera más efectiva para acabar con ellos es utilizar herbicidas específicos ya que es la única manera de la que nos aseguraremos su erradicación total.

 También comprobaremos que no hay irregularidades sobre el piso, y si las encontramos bastará con levantar los adoquines hundidos y añadir arena bajo ellos. 

Cuando estemos en época de lluvias estas revisiones deberemos hacerlas más a menudo puesto que el agua puede arrastrar la arena del piso, provocando así que se muevan los adoquines de su emplazamiento original. Para no llegar a este punto, cuando llueva verteremos arena sobre la superficie y la esparciremos con una escoba para que ésta penetre en las juntas.

Con estos sencillos cuidados nos aseguraremos el buen estado del adoquinado de nuestro jardín.

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