Cuidados y cultivo de los bonsáis
Un Bonsái es el conjunto armónico y equilibrado formado por una o más plantas (generalmente ejemplares de especies arbóreas o arbustivas cultivadas en forma de árbol miniatura) y el soporte sobre el que viven (normalmente una maceta en forma de bandeja) con un sustrato de cultivo apropiado.
Bonsái es una palabra japonesa formada por dos ideogramas. "Bon" equivale a bandeja, y "Sai" equivale a cultivar. Por lo tanto, Bonsái equivale a cultivar en bandeja.
Atenciones
Como todos los árboles, hace falta que los bonsái vivan en el exterior, y si no es posible, sólo algunos árboles tropicales aguantan cortos periodos en el interior de una vivienda, al lado de una ventana donde le toque el sol unas cuantas horas, pero es mejor que no sea de forma directa y no se tienen que situar cerca de una fuente de calor.
Atenciones
Como todos los árboles, hace falta que los bonsái vivan en el exterior, y si no es posible, sólo algunos árboles tropicales aguantan cortos periodos en el interior de una vivienda, al lado de una ventana donde le toque el sol unas cuantas horas, pero es mejor que no sea de forma directa y no se tienen que situar cerca de una fuente de calor.
Éstos bonsái con el tiempo se debilitan y pierden la forma, razón por la cual han de situarse a pleno sol siempre que el tiempo no sea demasiado frío, ya que estos árboles tropicales tienen que protegerse de las heladas: en climas fríos se tendrá que vigilar durante el invierno que no haya un brusco descenso de temperatura.
El rango crítico para los árboles tropicales oscila según la especie entre los 3 y los 7ºC. En cambio los árboles mediterráneos resisten mucho mejor el frío, y hay familias de árboles como las coníferas que resisten perfectamente las heladas.

Riego
En general se tiene que regar cuando la tierra esté ligeramente seca, sin dejarlo secarse del todo en ningún caso, pero tampoco se tiene que regar en exceso. De forma general, se riegan cada día en verano (en zonas muy calurosas o muy soleadas dos veces al día) y cada dos o tres días en invierno.
Se riega con una regadera de agujeros muy finos, para evitar la erosión de la tierra. Una vez humedecida la tierra por encima, el árbol ya está preparado para recibir el agua. Se le tiene que dar tiempo para prepararse. Se regará una segunda vez al cabo de unos minutos, a fondo, hasta que el agua brote por los agujeros de drenaje de la maceta, evitando el embalse de la tierra.
Si la maceta o bandeja están muy secos, o el agua no penetra bien en la tierra, sumérjalo hasta cerca del borde la maceta y déjela reposar unos minutos.
En general se tiene que regar cuando la tierra esté ligeramente seca, sin dejarlo secarse del todo en ningún caso, pero tampoco se tiene que regar en exceso. De forma general, se riegan cada día en verano (en zonas muy calurosas o muy soleadas dos veces al día) y cada dos o tres días en invierno.
Se riega con una regadera de agujeros muy finos, para evitar la erosión de la tierra. Una vez humedecida la tierra por encima, el árbol ya está preparado para recibir el agua. Se le tiene que dar tiempo para prepararse. Se regará una segunda vez al cabo de unos minutos, a fondo, hasta que el agua brote por los agujeros de drenaje de la maceta, evitando el embalse de la tierra.
Si la maceta o bandeja están muy secos, o el agua no penetra bien en la tierra, sumérjalo hasta cerca del borde la maceta y déjela reposar unos minutos.
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