Orquídeas: la familia más numerosa del reino vegetal.
Se calcula que hay cerca de 100.000 especies (de las cuales 30.000 son naturales y 70.000 son híbridos creados artificialmente por el hombre).
Éstas últimas son las que podemos encontrar habitualmente en venta en los gardens y las floristerías de nuestro país.
En la naturaleza podemos encontrar orquideas por todo el mundo, en todos los hábitats posibles: desiertos, selvas tropicales, etc. Incluso podemos encontrar ejemplares a más de 4000 metros de altura en lugares extremadamente fríos.
De todas maneras, donde es más habitual encontrarlas, es en zonas de clima tropical.
Las orquídeas son mayoritariamente epífitas (es decir, que crecen encima de otros seres vegetales). También las hay que crecen directamente sobre el suelo y otras que lo hacen encima de las rocas.
Las orquideas deben su importancia a la belleza de sus flores, valoradas ornamentalmente desde hace muchos y muchos siglos.
Se utilizan mucho en jardinería, especialmente en floristerías como elemento para hacer ramos de flores, o para regalar como planta de interior.
En los gardens podemos encontrar todo tipo de orquideas, pero son dos géneros los que podemos encontrar mayoritariamente: las PHALAENOPSIS (3 de 4 orquideas que se venden en nuestro país pertenecen a este género) y las CYMBIDIUM.
Hay otros géneros más minoritarios, los cuales, sin embargo, también podemos encontrar en venta en los comercios especializados: CATTLEYA, DENDROBIUM, ONCIDIUM, VANDA, CAMBRIA, LUDISIA, MILTONIA, PAPHIOPEDILUM y ZYGOPETALUM.
Las PHALAENOPSIS son orquideas que en nuestra latitud sólo sobreviven como planta de interior.
Su nombre proviene del griego "phalaina" que quiere decir mariposa y "opsis" que quiere decir semblante. Hace referencia a sus flores, que se parecen morfológicamente a las mariposas.
Siempre tienen que estar a más de 15 grados de temperatura (siendo entre 20 y 24 su temperatura ideal). Quieren mucha luz aunque nunca sol directo. Y es conveniente regarlas en agua destilada o de lluvia con cierta frecuencia.
Si se encuentran a gusto, acostumbran a florecer 2 o 3 veces al año.
Cuándo las flores se estropean, pasadas unas semanas, se tiene que podar la vara floral por encima del 3er o 4º nudo. Del corte nos volverá a salir otra vara al cabo de pocas semanas. En el caso, más que probable, de que no sea así, tendremos que cortar toda la vara desde la base y esperar que vuelva a salir otra.
Los CYMBIDIUM deben su éxito a que, en nuestras latitudes, pueden vivir todo el año en el exterior, ya que soportan las bajas temperaturas del invierno.
Sus varas florales son mucho más largas que las del phalaenopsis, y se diferencian sobre todo por la gran cantidad de flores que salen en cada una.
Los CYMBIDIUM florecen una sola vez al año y lo hacen a finales de invierno y principio de primavera. Sus flores duran hasta tres meses sin que se estropeen.
De orquideas se pueden encontrar durante todo el año en los centros de jardinería y a unos precios muy razonables. Es un buen obsequio para regalar a las personas queridas, o simplemente para comprarse uno mismo con el fin de dar un toque espectacular de color en aquel rincón de la casa un poco apagado.
Así que ya lo sabéis: ¡Las orquideas os esperan!
Éstas últimas son las que podemos encontrar habitualmente en venta en los gardens y las floristerías de nuestro país.
En la naturaleza podemos encontrar orquideas por todo el mundo, en todos los hábitats posibles: desiertos, selvas tropicales, etc. Incluso podemos encontrar ejemplares a más de 4000 metros de altura en lugares extremadamente fríos.
De todas maneras, donde es más habitual encontrarlas, es en zonas de clima tropical.
Las orquídeas son mayoritariamente epífitas (es decir, que crecen encima de otros seres vegetales). También las hay que crecen directamente sobre el suelo y otras que lo hacen encima de las rocas.
Las orquideas deben su importancia a la belleza de sus flores, valoradas ornamentalmente desde hace muchos y muchos siglos.
Se utilizan mucho en jardinería, especialmente en floristerías como elemento para hacer ramos de flores, o para regalar como planta de interior.
En los gardens podemos encontrar todo tipo de orquideas, pero son dos géneros los que podemos encontrar mayoritariamente: las PHALAENOPSIS (3 de 4 orquideas que se venden en nuestro país pertenecen a este género) y las CYMBIDIUM.
Hay otros géneros más minoritarios, los cuales, sin embargo, también podemos encontrar en venta en los comercios especializados: CATTLEYA, DENDROBIUM, ONCIDIUM, VANDA, CAMBRIA, LUDISIA, MILTONIA, PAPHIOPEDILUM y ZYGOPETALUM.
Las PHALAENOPSIS son orquideas que en nuestra latitud sólo sobreviven como planta de interior.
Su nombre proviene del griego "phalaina" que quiere decir mariposa y "opsis" que quiere decir semblante. Hace referencia a sus flores, que se parecen morfológicamente a las mariposas.
Siempre tienen que estar a más de 15 grados de temperatura (siendo entre 20 y 24 su temperatura ideal). Quieren mucha luz aunque nunca sol directo. Y es conveniente regarlas en agua destilada o de lluvia con cierta frecuencia.
Si se encuentran a gusto, acostumbran a florecer 2 o 3 veces al año.
Cuándo las flores se estropean, pasadas unas semanas, se tiene que podar la vara floral por encima del 3er o 4º nudo. Del corte nos volverá a salir otra vara al cabo de pocas semanas. En el caso, más que probable, de que no sea así, tendremos que cortar toda la vara desde la base y esperar que vuelva a salir otra.
Los CYMBIDIUM deben su éxito a que, en nuestras latitudes, pueden vivir todo el año en el exterior, ya que soportan las bajas temperaturas del invierno.
Sus varas florales son mucho más largas que las del phalaenopsis, y se diferencian sobre todo por la gran cantidad de flores que salen en cada una.
Los CYMBIDIUM florecen una sola vez al año y lo hacen a finales de invierno y principio de primavera. Sus flores duran hasta tres meses sin que se estropeen.
De orquideas se pueden encontrar durante todo el año en los centros de jardinería y a unos precios muy razonables. Es un buen obsequio para regalar a las personas queridas, o simplemente para comprarse uno mismo con el fin de dar un toque espectacular de color en aquel rincón de la casa un poco apagado.
Así que ya lo sabéis: ¡Las orquideas os esperan!


