El transporte adecuado de las mascotas.

Los viajes generan mucho estrés en las mascotas. El transporte es una de las experiencias que más puede estresar a un perro y todavía más, a un gato.

Por eso, los veterinarios y los profesionales relacionados con los animales de compañía tienen que estar familiarizados con aquellas medidas de manejo que permitan un transporte cómodo y poco estresante para el animal.

TRANSPORTES DE PERROS

El viaje en coche: viajar en coche puede resultar para algunos perros una experiencia muy desagradable, en primer lugar por la restricción de movimientos que impone y, en segundo lugar, por la sensación de mareo que puede provocar el movimiento del coche.
Enseñarlos desde pequeños: la mejor forma de acostumbrar a un perro a viajar en coche es hacerlo de forma progresiva y, a ser posible, durante las primeras ocho semanas de vida. En este momento el cachorro se habitúa con mucha facilidad a cualquier experiencia nueva.

El viaje en avión: El estrés que puede provocar un viaje en avión puede ser muy importante para la mayoría de perros. Por eso, en la medida del posible tendría que limitarse al mínimo imprescindible.

Las normas para el transporte de un perro en avión son impuestas por la IATA (Asociación Internacional para el Transporte Aéreo) y pueden depender también de la regulación interna de cada compañía aérea. Es importante consultar directamente con la compañía aérea que se va a utilizar antes de iniciar un viaje en avión.

El uso de medicación: La utilización de medicación ansiolítica y sedante para facilitar el transporte del perro en avión es una práctica habitual. No obstante, es importante resaltar que la IATA, así como diversas asociaciones para la protección de los animales, desaconsejan el uso de fármacos durante el transporte en avión, por los riesgos que puede suponer para la salud de la mascota.

En cualquier caso, la ocupación de fármacos sedantes o ansiolíticos tiene que estar sujetos a un estricto control veterinario.

TRANSPORTES DE GATOS

A diferencia del perro, el gato es un animal que s'estresa con mucha facilidad al ser movido de un territorio a otro. Por eso, la mayoría de especialistas en etología clínica recomiendan trasladarle sólo cuando sea realmente imprescindible.

Recomendaciones prácticas:
Cualquier traslado tiene que llevarse a cabo mediante la jaula o cesta del tranporte. Antes de utilizarla con tal finalidad, es aconsejable que el gato se habitúe a entrar en ella y la relacione con experiencias agradables, por ejemplo, encontrar una golosina.

Es importante colocar dentro de la jaula la manta o cojín que el gato utiliza de forma habitual para dormir.

Unos minutos antes de iniciar el viaje, por corto que pueda ser, es recomendable aplicar un pulverizador de feromona felina F3 en el interior de la jaula.


 
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