El refrán catalán: “Qui té ruda, Déu l´ajuda” (traducido al castellano “A quién tiene ruda, Dios le ayuda”), es un claro indicador del porqué la ruda (Ruta graveolens en botánica) es cada vez más utilizada en jardines y terrazas de nuestras latitudes.

Pero la ruda se planta por otros muchos más motivos. Por ejemplo, sus hojas azuladas contrastan con los verdes del resto de plantas del jardín. Además es de muy fácil mantenimiento: tolera suelos pobres, calor y escasez de riegos. Y también su intenso aroma repele mosquitos en época veraniega.

Pero donde destaca la ruda es principalmente en la cocina. Su uso, siempre en fresco, como condimento da un toque picante y a la vez amargo a nuestra comidas.

También se usa para macerar licores siendo el más conocido la Grappa italiana.

Estamos ante un condimento solo para “expertos” de la cocina ya que consumido en grandes cantidades puede resultar tóxico.

Su uso como planta medicinal se conoce, además, desde hace siglos.

La ruda es una planta originaria del sur de Europa de hojas semi-perennes que puede alcanzar fácilmente el metro de altura.

Su floración amarilla es espectacular y se produce a mediados del verano.

Se ha de plantar a pleno sol y se puede hacer en macetas o directamente en el suelo.

En nuestro Centro de Jardinería podrás comprar ruda en varios tamaños y durante todo el año.

Esperamos tu visita.