Decorar con flores la mesa del salón es una tarea simple, que no requiere conocimientos ni destrezas específicas, y que puede aportar colorido y vitalidad en uno de los principales espacios de la casa.

Tanto si se trata de una mesa baja de centro como la mesa donde se realizan las comidas y cenas, se puede adornar con flores en diversas cantidades y de diferentes tonalidades y especies.

En general, los mejores arreglos son los que combinan una o dos flores de pétalos grandes con otras más pequeñas. El añadido de algunas hojas verdes de otras especies realza el valor del conjunto.

Es conveniente que las flores recién colocadas estén todavía cerradas, dado que experimentarán su apertura y esplendor mientras estén allí y, por lo tanto, durarán más.

Con respecto a las flores más apropiadas, más allá de gustos personales, en general se puede afirmar que las flores de estación o las más silvestres, como las margaritas, las dalias o las violetas, combinan bien con el arreglo diario de la mesa, mientras que las especies más sofisticadas, como las rosas, los nardos o las orquídeas, es mejor reservarlas para ocasiones especiales.

 

Arreglos florales en la mesa

La cantidad de flores que quedará mejor depende del espacio disponible y de las dimensiones de la mesa, pero también del tamaño de las propias flores y del tipo de florero que se ha de utilizar.

Una sola flor, o muy pocas, en un florero muy grande no quedará bien a nivel decorativo, pero en general se aconseja evitar la sobrecarga del recipiente.

Esto se debe a dos razones: la primera, que si hay pocas flores se podrán destacar más y mejor en el conjunto, y la segunda, que con más espacio se conservarán mejor.

Al igual que cuando se colocan en un florero, un bouquet (pequeño ramo), por su parte, resulta siempre armonioso si cuenta con unas pocas flores principales, que se destaquen por su mayor tamaño o sus colores intensos, y otras secundarias, más pequeñas y en tonos más suaves, como blanco o amarillo.

Si se escogen flores con perfumes muy intensos, habrá que tener en cuenta quitarlas de la mesa si se ha de comer allí, para evitar que su aroma se mezcle con el de la comida, ya que los resultados podrían no ser agradables.

 

Cuidados básicos para que las flores duren más

Algunos consejos son para que las flores duren más son:

Cortar las bases de los tallos en ángulo (con una tijera bien afilada) para que las flores puedan absorber mejor el agua.

Si son flores de tallo grueso, realizar un corte longitudinal en el propio tallo, para aumentar la superficie de absorción de agua.

Quitar las hojas que queden sumergidas en el agua, ya que se descomponen con rapidez.

Cambiar a diario el agua del florero, en especial si ha contenido hojas muertas, dado que su descomposición genera toxinas perjudiciales para las flores.

Se puede agregar al agua unas gotas de vinagre blanco para reducir la proliferación de bacterias.

Ubicar las flores en un sitio resguardado de los rayos directos del sol y de las corrientes de aire.

En verano o épocas de temperatura agradable, situar las flores durante la noche en un balcón o en la terraza: pasar algunas horas diarias al aire libre retrasa que se marchiten.