Septiembre ha llegado, y con él, los días se acortan, las temperaturas bajan y, de repente, tu casa parece estar envuelta en una nube de pelo.

Si has notado que tu perro o gato deja un rastro de pelaje por todos lados, no estás solo. La temida muda otoñal ha comenzado.

Lejos de ser un problema, este proceso es una señal de que el organismo de tu mascota funciona correctamente. Es su forma natural de prepararse para el invierno, deshaciéndose del pelaje ligero del verano para dar paso a un abrigo más denso y cálido.

En este artículo, te explicamos por qué ocurre, qué razas lo sufren con más intensidad y, lo más importante, cómo puedes ayudar a tu compañero peludo a pasar por este proceso de la mejor manera posible.

 

¿Qué es el ‘blowing coat’ y por qué ocurre en septiembre?

El «blowing coat» es el término en inglés para describir la muda estacional, un proceso biológico mediante el cual los animales renuevan su pelaje. El principal desencadenante no es tanto la temperatura, sino la cantidad de luz solar, un fenómeno conocido como fotoperiodismo.

Al acortarse los días, el cuerpo de tu mascota recibe la señal hormonal para reemplazar el pelaje fino que le protegía del calor estival por uno más tupido que le aislará del frío invernal.

Este proceso no afecta a todos por igual. La muda es especialmente evidente en perros y gatos con doble capa de pelo. Razas como el Pastor Alemán, Husky Siberiano, Golden Retriever, Border Collie o el Chow Chow son conocidas por «explotar» en pelo durante esta época.

Su denso subpelo se desprende en mechones para dejar paso al nuevo manto invernal. En cambio, razas de pelo rizado o de una sola capa, como el Caniche o el Bichón Maltés, no experimentan una muda tan drástica y su caída de pelo es más continua y menos abundante.

 

Cómo ayudar a tu mascota durante la muda otoñal

La buena noticia es que, aunque no podemos detener el proceso, sí podemos hacerlo mucho más llevadero y beneficioso para su salud. Aquí tienes las claves:

El cepillado diario: tu mejor aliado

Durante la muda, el cepillado pasa de ser una recomendación a una necesidad diaria . Dedicar unos minutos al día a cepillar a tu perro o gato te ayudará a retirar el pelo muerto antes de que termine en tu sofá o en su estómago (lo que puede provocar bolas de pelo en los gatos).

Utiliza herramientas específicas para el tipo de pelaje. Para las razas de doble capa, un cepillo de púas metálicas o un rascador (como el Furminator) son ideales para eliminar el subpelo muerto sin dañar la capa exterior.

Baños para acelerar el proceso

Un baño con un champú suave y acondicionador de calidad puede ser de gran ayuda . Durante el baño, la piel se hidrata y los folículos se relajan, lo que facilita la eliminación del pelo muerto.

Algunos expertos recomiendan el cepillado durante el baño o un secado con secador para desprender el pelo suelto de forma más eficiente . Eso sí, evita los baños excesivos, ya que podrían resecar la piel.

La alimentación: la clave está en el Omega-3

La salud del pelaje comienza desde el interior. Una dieta equilibrada y rica en ácidos grasos esenciales como el Omega-3 y Omega-6 es fundamental para que el pelo nuevo crezca fuerte, brillante y saludable.

Si tu perro o gato no recibe estos nutrientes, la muda podría alargarse y aparecer problemas como piel seca, caspa o picores.

Puedes encontrar piensos de calidad que incluyan estos suplementos o añadir un suplemento de aceite de salmón a su dieta (siempre consultando con tu veterinario).

Cuidado con las señales de alarma

Recuerda que la muda es un proceso fisiológico. Sin embargo, debes consultar al veterinario si observas alguno de estos síntomas:

  • Zonas calvas o pérdida de pelo en parches.
  • Enrojecimiento, picor intenso o heridas en la piel.
  • El perro se lame o se rasca de forma compulsiva.

Estos signos podrían indicar un problema de salud subyacente, como alergias, parásitos o un desequilibrio hormonal.

En definitiva, la llegada del otoño y la consecuente muda de pelo son una muestra de la increíble capacidad de adaptación de nuestras mascotas.

Con unos pocos cuidados extra, un poco de paciencia y, por supuesto, la aspiradora a punto, podemos ayudarles a lucir un pelaje espectacular para el invierno y mantener nuestra casa, en la medida de lo posible, libre de pelo.